En líneas generales, Frío, de Sergio Parra, hace honor a su nombre. Es un relato leve, predecible, con una cantidad de personajes bastante acartonados, que carece de la calidez o el “gancho” que suelen aportar muchas buenas historias del género. Sin embargo no hay que engañarse, porque todo lo que llama la atención en esta novela está los detalles y en el estilo narrativo.
A pesar de haber sido escrita por un hombre, es una novela corta que podríamos calificar como “femenina”. Hay un interesante (y no estoy capacitado para decir si correcto, por razones obvias) trabajo sobre la psicología de la protagonista, que se pone en evidencia en el elaborado estilo literario: un poco barroco, pero muy gráfico y, paradójicamente, de gran dinamismo. Así, a través de los pensamientos escapistas, las ensoñaciones, las angustias, comparaciones y asociaciones libres de Ana —una enfermera que es además lectora insufrible y escritora frustrada— vamos internándonos en un territorio especialmente propicio para las historias del género. En Frío, el punto de vista es todo, o casi todo.
Las primeras páginas nos develan que no es una novela sobre futuristas desarrollos científicos (que los hay), sino más bien sobre el impacto que dicho desarrollo tiene sobre la protagonista. Y si bien las mujeres (o los hombres) que viven de ensoñaciones hasta encontrar el amor de sus vidas son un gran cliché, es justo reconocer que esta novela aporta, tímidamente, una nueva vuelta de tuerca sobre el particular.
Hay pasajes más llevaderos que otros, e incluso por momentos se nota demasiado que el autor quiere decir “aquí estoy” (por ejemplo, en las numerosas alusiones a la CF, que a veces parecen un poco descolgadas). Pero el balance general hace que valga la pena haberse internado en el mundo de Ana, intentando descifrar con ella el enigma de su marido: un insensible islandés llamado Berg. Porque, en última instancia, de eso se trata todo: de la jornada de una mujer que quiere salvar su matrimonio, navegando el intrincado y espeso mar de las relaciones humanas.
La edición de Septen es prolija y atractiva.
Título: Frío
Editorial: Septem
Colección: Septem Littera
Oviedo, 2005.
120 páginas
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