El empresario ovetense presentó ayer, en la Cámara de Comercio de Oviedo, su libro titulado «El ser humano en el líder» (Septem, 2005), con el que pretende aportar una nueva visión sobre la dirección de empresas. Los postulados de Berasaluce acercan el funcionamiento de la empresa a la forma de comportarse de cualquier grupo humano, donde cuentan más las labores de liderazgo desde la psicología del trato humano que desde las clásicas de organización y dirección de empresas. «No hay que olvidar que el líder trata con personas, y hay quien deja su humanidad colgada en el perchero al entrar en la empresa», explicó el escritor.Berasaluce resumió su filosofía con un cuento de su autoría. En un pueblo donde no había equipo de fútbol decidieron crear uno, pero no lo consiguieron hasta que dieron con el tendero Francisco que lo promovió gracias a sus capacidades de liderazgo e iniciativa. El primer año siempre perdían los partidos y trataron de arreglarlo enseñando más técnica y táctica a sus jugadores, pero no dio resultado.Finalmente, cambiaron al entrenador y colocaron al maestro Antonio, quien dedicaba los entrenamientos a hablar con los jugadores en privado. El equipo despegó y el presidente y directivos le interrogaron sobre la clave del éxito: «El objetivo del club era ganar la Liga. Sin embargo, los jugadores no querían conquistar el campeonato sino que algunos querían ganar unas perras, otros fichar por un equipo mejor y otros simplemente divertirse. Los equipos de personas se forman cuando tienen el mismo objetivo y yo les convencí para querer ganar la Liga», respondió el maestro, quien también advirtió de que a todos les iría mejor si el club se preocupara de los jugadores como personas y no sólo como jugadores.El autor del libro profundizó en los problemas del liderazgo: «Hubo una época en que todo el mundo creía que el líder nacía; después, que las habilidades directivas se aprendían. Yo digo que el líder tiene que ser persona e introduzco una cuarta fase, que es la de desdramatizar el liderazgo». Esto consiste en que «el líder sólo puede ser responsable de sí mismo y no más allá. Creo que los empleados suspenden normalmente a sus jefes porque éstos se echan sobre sus espaldas más de lo que pueden y de lo que saben», explicó Hernández Berasaluce.La intervención del autor fue introducida por el profesor de la Escuela de Turismo Jesús Rivas, quien calificó el libro de «provocador y revolucionario» y resumió su contenido como «el conjunto de cualidades éticas que deben conformar a un líder». Entre ellas, destacó la voluntad, la imaginación, el liderazgo y la motivación. Berasaluce advirtió de que «hay muchos jefes capaces de dar un hermoso discurso sobre el liderazgo y luego no actúan así».
A %d blogueros les gusta esto: