La personalidad social de Castilla, es la última obra de Alfredo Hernández Sánchez, en su extensa producción científica de este profesor nacido en Zamora, formado en Deusto, y que actualmente es Catedrático de Sociología en la Universidad de Valladolid.

El libro que se presentó el pasado jueves 17 de noviembre de 2005 en León, es algo más que un ensayo al uso: es, como señala el autor, en el prólogo “una aventura intelectual”.El autor, a lo largo de las 104 páginas de este sugerente y provocador ensayo, investiga cuál es el carácter y la personalidad social de los castellanos a partir del análisis de los procesos sociales que se han desarrollado la Comunidad Castellana.
Alfredo ha realizado un trabajo arriesgado y valiente en el que hace observaciones que no dejan indiferentes a nadie. Ejerce la crítica, eso si sana, y lo hace con un lenguaje claro y directo que, en algunas ocasiones o en demasiadas según desde la perspectiva de quién lo lea, no es políticamente correcto.
Se pueden subrayar al menos 8 ideas transgresoras que se derivan de la lectura de esta obra:

  1. Los castellanos no son una nacionalidad desde el punto de vista sociológico, sino una suma de provincias.
  2. Los castellanos han percibido y entendido el poder, político o religioso, como una forma de absolutismo. Para Alfredo los castellanos, históricamente, se han caracterizado por la ortodoxia, por la sumisión al poder. Es decir, se han caracterizado por su rigidez social y por el conservadurismo.
  3. Los procesos sociales vividos por los castellanos han dado lugar a una personalidad que se caracteriza por el miedo a la innovación, el miedo al cambio.
  4. La clase dirigente castellana ha legitimado su poder, históricamente, en función de lo que hace Castilla por España, pero nunca a la inversa: lo que hace España por Castilla. He aquí una de las bases del españolismo.
  5. La clase dirigente castellana nunca ha legitimado su poder en el éxito económico.
  6. Castilla y los castellanos han sido instrumentalizados por el poder. Otra cosa muy diferente es la clase dirigente castellana, la cual, sí ha disfrutado del poder, se ha servido de Castilla para conseguir el poder.
  7. En Castilla se puede ser de derechas, de izquierdas y hasta de centro, pero lo que nunca se puede ser es esto: liberal, antagónico a la personalidad social de esta tierra. Para los de la derecha, como para los de la izquierda, el liberalismo ha sido el chivo expiatorio en esta Comunidad. El liberalismo es lo contrario a la ortodoxia, al dogmatismo, al proteccionismo, valores sociales -todos ellos- muy castellanos. El liberalismo como ideología nunca ha existido en Castilla. Aquí se ha dado el control social y el nacionalcatolicismo.
  8. No existe cultura empresarial porque la creatividad empresarial no está en sincronía con la personalidad social de Castilla.

En la foto de izquierda a derecha, Marta Magadán (Editora), Ramón Prieto (Director del Club de Prensa del Diario de León) y Alfredo Hernández (autor)

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