“Me gusta la crítica, sobre todo cuando sé que viene de personas que hablan con sinceridad y dan su verdadera opinión”

¿Por qué, para qué y para quién escribe Carlos Manzano?
No tengo una respuesta clara a ninguna de esas preguntas. Podría decir que escribo porque me gusta inventar historias, crear personajes, hacer que les sucedan cosas, llevarlos de un sitio a otro, enfrentarlos a determinadas situaciones… Es un poco como jugar a ser dios, te sientes creador de un universo propio. Y aunque es cierto que no escribo para mí, es decir, que me gusta que los demás me lean, que participen de ese mundo que yo he creado, que vivan, amen u odien a los personajes que he inventado, nunca pienso en el lector cuando escrito, o mejor dicho, si pienso en el lector estoy pensando únicamente en mí mismo como lector; algo así como: ¿es esto lo que me gustaría descubrir en una novela? ¿Me seducirían este personaje o aquél? No es sencillo analizarse a uno mismo, se necesita disponer de una cierta distancia que no soy capaz de encontrar.
¿Cómo descubriste tu vocación?
No llamaría a esto de escribir una “vocación”. En absoluto me siento predestinado a escribir. Me gusta en general el mundo de la creación, la posibilidad de esculpir tu propio mundo. También hago también fotografías, desde antes incluso de escribir más o menos en serio, y en mi juventud incluso realicé algún cortometraje en video. La escritura es una parte más de mi manera de situarme ante el mundo.
¿Qué significa para ti escribir?
Es sobre todo un juego de invención y fabulación, un acto puro de creación. Y puede que también una manera de exorcizar demonios internos.
¿Cuáles son los escritores u obras que siempre te acompañan?
Me gusta repartir mis lecturas, ir de un escritor a otro, bucear en autores ignorados. No soy de esos lectores que una y otra vez vuelven al mismo autor. Sin embargo, últimamente me siento muy a gusto leyendo a Philip Roth y a J.M. Coetzee.
¿Qué tipo de libros vuelves siempre a releer?
Al igual que con los escritores, tampoco suelo leer una y otra vez los mismos libros. Me puede más la curiosidad por lo que todavía no conozco, por lo que está por descubrir. Creo que el número de libros que he leído dos veces no pasarán de media docena: “Cien años de soledad”, “Memorias de Adriano”, “Rayuela”… Ahora mismo no recuerdo más.
Cuando empezaste a escribir ¿tenías en mente modelos literarios de escritores a los que querías imitar?
No. Quería contar historias, y hacerlo de la mejor manera posible. Admiro el estilo de determinados escritores, pero conozco mis limitaciones expresivas y tratar de seguir el camino de otros hubiera sido algo así como un suicidio creativo.
¿Tienes alguna manía a la hora de escribir? ¿Alguna rutina establecida o te apoyas en la inspiración del momento?
Creo que no. Además, tengo una gran capacidad para abstraerme del entorno, meterme en mi mundo particular y sumergirme de lleno en la historia que en ese momento está bullendo en mi cabeza. Cuando algo me interesa de verdad, me distraigo con dificultad.
¿En qué género te sientes más cómodo escribiendo?
Básicamente narrativa. En realidad, más que escritor me considero narrador, un “contador” de historias. Y donde más a gusto me muevo es en la novela, por la enorme amplitud de modos, estilos, formas y métodos de trabajo que permite. En la novela cabe todo.
¿Qué piensas de los concursos literarios en el ámbito de la lengua hispana? ¿Son un recurso válido para escritores desconocidos?
Para muchos escritores que todavía no tienen obra publicada es tal vez la única manera de abrirse un pequeño hueco. Sin embargo, la competencia es feroz, y ya no se trata sólo de escribir bien, sino de congeniar con el jurado, de darles aquello que están pidiendo, y que algunas veces tiene más que ver con el estilo, la elegancia de la prosa, el envoltorio de la narración o la originalidad del argumento que con el valor total de la obra, con la manera en que se han integrado todos los aspectos que constituyen el hecho narrativo: la intensidad con que está contada la historia, cómo están construidos los personajes, cómo les afectan los sucesos en que se ven envueltos, hasta qué punto se da una coherencia estética en lo que se cuenta y cómo se cuenta, la progresión argumental, la potencialidad de la historia para trascender sus propios límites, etc.
¿Vives la soledad del escritor? ¿Necesitas compartir lo que escribes con alguien, grupos o tertulias literarias, familiares, amigos…?
En general soy muy individualista, y también en mi manera de escribir. Hasta que no doy por acabada una obra, no se la enseño a nadie (algunas veces suelo variar lo que he escrito meses antes, y por eso prefiero que nadie lo haya visto todavía). Y después suelo pedir consejo en primer lugar a mi mujer, que es la primera persona que lee mis escritos.
¿Alguna vez te has sentido bloqueado? Si la respuesta es sí ¿Cómo lo has superado?
No me resulta difícil fabular, inventar historias, rescribir anécdotas. Creo que si miramos a nuestro alrededor hay muchísimas circunstancias que nos pueden ayudar a tener ideas, a superar momentos de cierta indefinición. Hasta la fecha nunca he sufrido el temido bloqueo del creador.
¿Cuál es la frase o párrafo que más te ha dolido suprimir en alguno de tus escritos?
Cuando suprimo algo que he escrito lo hago porque estoy convencido de que no me gusta, de que queda ridículo o de que estropea lo que páginas después va a suceder. Por eso no me duele suprimir nada si con eso consigo mejorar el relato.
¿Aceptas la crítica? ¿Cómo te afecta en tu siguiente trabajo?
Me gusta la crítica, sobre todo cuando sé que viene de personas que hablan con sinceridad y dan su verdadera opinión. Pero no valoro todas las críticas por igual: si la crítica viene de alguien a quien atribuyo un criterio formado, capaz de analizar con rigor y oficio, me resulta mucho más útil que si sé que sus gustos artísticos son, digamos, un tanto ramplones.
¿Qué se puede conocer de Carlos Manzano a través de sus historias?
Supongo que parte de mis demonios. Aunque lo que me gusta son contar historias ajenas, no hablar de mí mismo. No pretendo aburrir a la gente.
¿Cuál es tu ambición como escritor? ¿Dónde quieres llegar?
No lo sé. No me he trazado ninguna meta. Supongo que de momento seguir escribiendo e intentar publicar lo que escribo (que no es nada fácil). Y sobre todo disfrutar con lo que hago, con cada historia que se me ocurra.
¿Qué consejos darías a un escritor novel con ganas de empezar a publicar?
No sé dar consejos, y tampoco me atrevería a tanto. De cualquier forma, si alguien está obsesionado por publicar, que escriba novela histórica o copie el estilo de Dan Brown. Pero para el que realmente esté interesado en la literatura, no creo que exista una llave maestra. Aquí, como en todo en la vida, la suerte también juega su papel. Además del talento y el esfuerzo, claro está.
¿En qué proyectos te encuentras embarcado en este momento?
Ahora mismo estoy embarcado en la realización una revista electrónica trimestral de narrativa llamada Narrativas (http://www.revistanarrativas.com/) en colaboración con Marga Díaz y Morales, de la Universidad de Veracruz, en México. Acabamos de subir el segundo número a la red. Y respecto a mis novelas, en este instante no estoy escribiendo nada nuevo.
¿Qué piensas de Internet y las nuevas formas de comunicación?
Internet se ha convertido sobre todo en una fabulosa herramienta de comunicación. No obstante, es un medio tan reciente que me resulta imposible pronosticar hacia dónde nos llevará finalmente ni en qué medida va a cambiar nuestras vidas (aunque es evidente que algo ya las está cambiando). La revista a la que he hecho referencia, por ejemplo, sería imposible sin Internet. No habría manera de sufragar su coste.

PERSONAL
Lugar de nacimiento

Zaragoza
Profesión
Funcionario
Tu plato favorito
La comida exótica en general, sobre todo los platos que no he probado todavía
Libro favorito
En este instante, el primero que me viene a la cabeza es el último que acabo de leer, “El lector”, de Bernhard Schlink

Ciudad favorita
Venecia, París, Praga, Roma… aunque Sanaa (Yemen) es la que más me ha impresionado
Música
Depende de mi estado de ánimo: Bach, Silvio Rodríguez, Caetano Veloso…
Color
No tengo preferencias en ese aspecto

Frase favorita
Una de las últimas que acabo de descubrir: “Nada de importancia. Todo susceptible de no existir”, de Antonio Tausiet.
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