El langreano Javier García Cellino resultó ganador de VI Premio Letras de Novela Corta, convocado por la editorial Septem Ediciones por su obra ‘Círculos de tiza’. El Jurado señaló que la obra ganadora es una novela negra ambientada en las cuencas mineras asturianas.
‘Círculos de tiza’ fue elegida como ganadora del certamen, dotado con 1.000 euros y la publicación de la novela, entre un total 52 obras, 36 de ellas españolas.
Licenciado en Derecho y en Geografía e Historia por la especialidad de Historia del Arte, Javier García Cellino es secretario del Ayuntamiento de Caso y miembro de la Asociación de Escritores de Asturias y de la asociación cultural Voces del Chamamé, dedicada a la publicación de autores noveles.
Además de ser colaborador habitual de prensa, García Cellino es autor de poemarios como ‘La ciudad deshabitada’, premio Gerardo Diego de Santander 1994; ‘Disposición de la materia’, que fue premio Leonor de Soria en 1997; y ‘Sonata triste para un abecedario’, que obtuvo el galardón Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez en 2005.
-¿Qué tipo de sensación sintió cuando se supo ganador?
-La editora de Septem Ediciones, Marta Magadán, me comentó que nunca había visto a nadie tan contento como yo. Sabía que estaba finalista por Internet, éramos sólo tres y ya me había hecho ilusiones. Entre tres estaba muy ilusionado, pero de ahí a ganar todavía hay un gran camino. Me acuerdo que estaba viendo un partido de fútbol de mi hijo, cuando me llamaron por teléfono, se pusieron todos los miembros del jurado.
Ya había ganado algunos concursos de relatos, pero para mí la novela era un mundo nuevo, además era la primera vez que la mandaba a un concurso literario y fue una sorpresa muy grande ganar.
-Además, el premio viene de una editorial asturiana…
-Aunque la novela se ambienta en las cuencas mineras, el jurado me comentó que no habían valorado que se desarrollara en Asturias, sino que tuvieron en cuenta otras cosas.
En cierta manera estaba equivocado, porque pensaba que era una novela que teniendo sus referencias constantes a Asturias y al Nalón, a lo mejor se leía con un poco más de interés. Les gustó mucho la utilización del recurso del flashback y dividir la estructura en tres tiempos distintos ya que cronológicamente no es una novela lineal, así en la primera parte el protagonista tienen 23 años, en la segunda 7 años y en la tercera y última está a punto de cumplir 50 años.
-‘Círculos de tiza’ ha sido definida como una novela negra. ¿Cuál es el hilo argumental?
-Con la cuenca del Nalón como telón de fondo cuento una historia de intrigas y pasiones que transcurre entre la infancia y la edad adulta. Es la historia de un niño andaluz, Julio Colinas, que es hijo de un minero que se marcha a vivir a la cuenca del Nalón cuando éste tiene 7 años.
Tras crear un círculo de amistades durante la infancia, Colinas se reencontrará ya con casi 50 años con sus amistades tras el asesinato de un hombre que aparece descuartizado en un basurero y que él, como jefe de la Policía, deberá investigar.
-Pero su novela llevaba guardada en un cajón años. ¿No se encontraba seguro de su calidad?
-Igual estuvo cuatro o cinco años guardada en un cajón. Me costó mucho trabajo pasar de la página 36 y no me da vergüenza decirlo e incluso un par de veces la dejé, ya que no encontraba el camino, tenía el tono y la idea, pero algo me faltaba, supongo que era el oficio de narrador.
-El oficio de escritor, por tanto, requiere hábito y constancia.
-Creo a pies juntillas en esa afirmación de Picasso. La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. Hay veces que puedo estar en el parque a diez minutos de casa y me doy cuenta de que tengo que modificar una coma, vuelvo a mi ordenador y lo hago. Para mí la literatura es pasión y a la pasión hay que dedicarle todo el tiempo posible.
-¿En qué proyectos trabaja en la actualidad?
-Por una parte, en dos novelas, una ya se va a publicar y una segunda que gracias a los esfuerzos de la primera hice en mucho menos tiempo y que se titula ‘La escuela del italiano’, gira en torno al mundo del arte, un libro de relatos ‘La Conferencia’ y el último poemario, ‘Veladuras’.
-¿Las presentará a algún certamen literario?
-Es un mundo muy difícil el de las letras y quizás los concursos literarios son el único camino para darse a conocer. Tienes más posibilidades, porque si vas a una editorial no digo que no te la lean, pero probablemente cuando te la pongan por debajo de otras 300 que ya tienen pasen 3 años mientras tanto. Los concursos tienen otro ritmo, vienen a ser un atajo.
-Su novela llegó a la final bajo el pseudónimo de Julia Alvarado. ¿Quién es?
-Pues siempre utilizo el mismo pseudónimo. La explicación es fácil, Julia es el nombre de mujer que más me gusta, me parece precioso, y Alvarado es un apellido de una saga sudamericana que leí y esa mezcla del femenino de Julia y el masculino de Alvarado me encanta y me di cuenta que también desde un punto de vista musical sonaba muy bien.
-¿Cuándo le harán entrega de su premio?
-En mayo en la feria del libro de Oviedo me entregarán el premio y luego creo que la presentación se realizará en Gijón, Langreo y Madrid.
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