En una mañana de sol, con mucha luz y color, como si de una estrella de cine se tratara, Estrella Flores consiguió juntar, en la Feria del Libro de Madrid, un nutrido ramillete de jóvenes fans de su obra “Días de sal” (Septem).
Entró como las grandes, por la Puerta de Madrid, una de las puertas del Parque del Retiro madrileño. Estrella empezó a firmar su obra minutosdespués de que la megafonía mencionara su nombre. Y, desde el primermomento, esta extremeña, residente en Madrid, conquistó a viandantes y lectores en búsqueda de novelas frescas, cercanas y de a pie.
Estrella Flores derrochó paciencia y simpatía. Sin perder la sonrisa y mientras pasaban los minutos y la caseta se llenaba de gentes que coreaban su nombre y llamaban la atención de los visitantes.
Entra con buen pie esta escritora que, además de tener nombre y apellido de levantar las cejas, promete por su sencillez, su sonrisa y su simpatía pero principalmente por su obra. “Días de sal” cuenta la vida de una mujer que supera todos los obstáculos en su vida profesional y personal.
Ella es psicóloga y en su trabajo descubre la infidelidad de su marido y su paciente no sabe que ella es su mujer. Una novela con todos los ingredientes para ser leída de principio a fin sin parar. No es de extrañar que hoy, en el madrileño Parque del Retiro, muchas de las convocadas destacaron el realismo y la frescura de la escritora.
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