El autor gana con la novela ‘Letras canallas’ un galardón que «quiere convertirse en referente para captar nuevos talentos»

José Carlos Díaz (Gijón, 1962) es poeta, pero acaba de ganar el I Premio Literario Ciudad de Noega con una novela que es, como la definió él mismo, «una alegoría del oficio de escritor».
‘Letras canallas’ lleva por título esta obra que será publicada por Ediciones Septem y que inaugura un galardón que, en palabras de la directora de la editorial Marta Magadán, «pretende convertirse en referente para captar nuevos talentos y hacer primar la calidad por encima de lo crematístico».
Ayer, la Cátedra de Extensión Universitaria Jovellanos, que convoca el premio en colaboración con Septem, junto con los patrocinios de EL COMERCIO, Cajastur y el Ayuntamiento de Gijón, acogió el acto de entrega con la presencia del ganador, José Carlos Díaz; la directora de la Cátedra, Beatriz Junquera; el concejal de Cultura, Justo Vilabrille; el rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, y el representante de la Obra Social y Cultural de Cajastur Bernardino Fernández.
Fue Beatriz Junquera la encargada de comentar que a esta primera edición del premio habían concurrido numerosos trabajos literarios y lo que es más importante «de calidad lo que ha hecho muy difícil la elección del jurado».
Junquera dejó convocada la segunda edición del Ciudad de Noega, un premio al que Vilabrille deseó «larga vida», así como un provechoso futuro «en el difícil trabajo de escritor» a José Carlos Díaz. Del mismo modo se pronunció, Bernardino Fernández, mientras que Vicente Gotor recordó que «es responsabilidad de la Universidad implicarse, sumergirse y abrirse en la realidad y el reconocimiento al talento de las personas que no están relacionadas con la institución, como el apoyo a este premio es un ejemplo de ello».
El premiado agradeció las palabras de la mesa presidencial y habló de su novela para asegurar que «la celebro como el positivo de una prueba de embarazo pues nace una nueva vida, que es una nueva novela, que pretende ser divertida a ratos, tiene humor, pero también dosis de tragedia».
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