La caseta del Gremio de Editores de Asturias vivió un fin de semana vibrante con la presencia de numeroso público que se acercó a visitarla. El público se volcó de lleno con Asturias y su producción editorial, a pesar de la inclemencia del tiempo en Madrid, y durante el fin de semana, hubo gente que no sólo venía a solicitar la dedicatoria de los autores sino que también aprovecharon para interesarse por la gastronomía y los paisajes del Principado.

La escritora gijonesa Nieves Viesca revolucionó la mañana del domingo la caseta del Gremio de Editores de Asturias firmando ejemplares de su obra “Diecinueve o veinte líneas”. Fue llegar, ver y firmar. Nieves Viesca derrochó paciencia y simpatía. Sin perder la sonrisa -y mientras pasaban los minutos y la caseta se llenaba de público- la autora no dejó de firmar ejemplares.

El sábado por la tarde, un año más, quien puso “patas arriba” la caseta asturiana fue José María Fraguas -más conocido por Pirracas y hermano de “Forges”- apareció para firmar su última novela “La caja del cachimán” y sus incondicionales no le dieron tregua. Tuvo que suspender la firma una hora antes de lo previsto porque agotó todos los ejemplares. Fraguas, con su habitual simpatía, tomó fotos de cada uno de sus lectores, entre ellos, el guionista Manuel Hidalgo, el escritor Vicente Botín, el realizador y productor de televisión Enrique de Álzaga y la periodista de TVE Rosa María Artal, entre las muy diversas caras conocidas de la televisión y el cine que se dieron cita en la caseta del Gremio de Editores de Asturias.

Ese mismo día por la mañana, el coronel González Crespo, como si de una estrella de cine se tratara, consiguió juntar, en la Feria del Libro de Madrid, un nutrido grupo de personas en busca de su obra “El lado cálido de la guerra fría. Asalto al Cáucaso”. Empezó a firmar ejemplares minutos después de que la megafonía mencionara su nombre. Y, desde el primer momento, este cántabro, residente en Oviedo, conquistó a viandantes y lectores.
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