Ayer se celebró la entrega del II Premio Literario Ciudad de Noega al escritor Marcelino Iglesias Suárez por su obra ‘Ligeros de equipaje’.
El acto, que se convocó desde la Cátedra Gaspar Melchor de Jovellanos de la Universidad de Oviedo en colaboración con Septem Ediciones, quien publica el libro, presentaron también la obra ganadora en la primera edición, titulada ‘Letras canallas’, de José Carlos Díaz Pérez.
La ceremonia, presentada por Ricardo Menéndez Salmón, fue presidida por el rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor.
Un homenaje a Machado y a todos los niños que fueron enviados a la Unión Soviética para alejarlos de la guerra. Ése es, en esencia, el origen de la novela «Ligeros de equipaje» del asturiano Marcelino Iglesias que ayer recogió de manos del rector de la Universidad el premio literario «Ciudad de Noega», promovido por la Cátedra Jovellanos de Extensión Universitaria y apoyado por Septem Ediciones. «Es un premio que ilusiona, estoy muy contento y agradecido porque es un reconocimiento al trabajo realizado», aseguró el autor. «Ligeros de equipaje» narra el viaje en tren entre Leningrado a Moscú de un niño llamado Fabián que salió de un pueblo de la Cuenca el día de San Mateo de 1937. El relato está basado en una historia real: la de un hermanastro del abuelo materno del autor. «Me interesé por la historia de ese niño desparecido, pero ese personaje tiene el soporte de una persona adulta», confiesa el ganador, que ya tiene concluida la historia que da continuación a «Ligeros de equipaje». Marcelino Iglesias dice que se presentó al premio «Ciudad de Noega» casi en «un arrebato», 24 horas antes de que se cerrara el plazo de recepción de originales, aunque la literatura «siempre ha estado en mi vida, no sé si como una enfermedad, pero siempre presente», explica Iglesias, profesor de Lengua y Literatura en el Instituto Pérez de Ayala de Oviedo. En la entrega del premio coincidió con el ganador de la anterior edición, José Carlos Díaz, cuya obra, «Letras canallas» acaba de ver la luz. Un trabajo que se presentó como «una alegoría del propio oficio de escritor». El rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, aseguró que en los tiempos que corren es de justicia reconocer aquellas actitividades que potencien el talento literario. «La cultura también forma parte de la identidad de los pueblos», resumió Gotor.
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