«El turismo literario es una modalidad del turismo cultural, que nos motiva a visitar lugares que conocimos por los libros». Con estas palabras, Marta Magadán, editora de Septem Ediciones, presentó ayer la mesa redonda «Literatura y turismo», que se celebró en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA. En el acto, el primero de una serie que se celebrará a lo largo de este año para celebrar los diez primeros años de la editorial, participaron los escritores Luis Arias Argüelles-Meres, Manuel Herrero Montoto, Armando Murias Ibias y Antonio Valle Cobreros.
En la foto de izquierda a derecha, Armando Murias, Luis Arias Argüelles-Meres, Marta Magadán, Manuel Herrero y Antonio Valle.
Argüelles-Meres afirmó que literariamente le había marcado Mondoñedo por los escritos de Álvaro Cunqueiro, y para destacar la importancia que puede tener un escritor para promocionar un lugar afirmó que «si algo es Mondoñedo se debe a Cunqueiro».
En cuanto a Asturias, mencionó a Ramón Pérez de Ayala por sus referencias a esta tierra. También se refirió a Feijoo y Jovellanos, «que pese al aislamiento geográfico y existencial se asomaron al mundo».
Manuel Herrero centró su intervención en los libros de viajes de los siglos XVIII y XIX que escribieron los grandes exploradores. «Uno de ellos me animó a viajar a África, a la orilla del lago Tanganica, para visitar el lugar en el que se encontraron el reportero americano Stanley y el doctor Livingstone, de Inglaterra», señaló.
Armando Murias se refirió al turismo religioso, que surgió en la Edad Media para visitar los lugares santos en los que había reliquias, y sobre todo, el Camino de Santiago, así como los monasterios que eran ensalzados por los escritores. En este último caso citó a Gonzalo de Berceo.
El escritor habló también de la estrecha relación que existe entre muchas ciudades y sus escritores, y citó a Jovellanos y Gijón, y a Clarín y Oviedo.
Para finalizar, Antonio Valle se refirió a los viajeros escritores, a los escritores que contaron sus viajes y a las obras que nos invitan a viajar para conocer un lugar concreto que pusieron de moda con sus libros. En este último caso aludió a la ruta turística de Harry Potter que hay en Londres.

Por Ángel Fidalgo en La Nueva España

A %d blogueros les gusta esto: