Carmen Menéndez, a la izquierda, Ovidio Parades y Marta
Magadán, 
durante la presentación de la obra.
Carmen Menéndez ha recorrido a la inversa el camino que
quienes cultivan la prosa literaria suelen andar. Primero publicó una novela,
«Mantis», y ahora presenta una recopilación de narraciones breves, «El corredorvacío y otros relatos». Ayer, en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA,
la escritora ovetense desmintió que el cuento sea un género menor y explicó
cómo este segundo libro es fruto de su fracaso en sacar adelante una novela.
Desistió de aquel proyecto, contó, y se concentró en el relato corto. «Son como
fotos de la vida, y detrás siempre está la muerte», explicó.
Menéndez presentó su libro en un acto en el que estuvo
respaldada por la directora de Septem Ediciones, Marta Magadán, que se ha hecho
cargo de la publicación de sus dos primeros libros, y por el escritor Ovidio
Parades. «Son relatos llenos de vida, pese al fantasma de la muerte», constató
Parades al hablar de las narraciones incluidas en «El corredor vacío y otros
relatos». El libro, señaló, contiene «muchas historias de mujeres, de hombres y
de mujeres, de parejas», pero entre todos los personajes, señaló, «las mujeres son
las que llevan la voz cantante».
Menéndez defendió a sus protagonistas. Entre ellos hay,
dijo, «hombres fracasados, mujeres que han sufrido… Todos son buenos». Sus
textos tratan de sentimientos, indicó, y desveló de dónde parte para su
elaboración. «Algunos relatos nacen de los recuerdos, otros de vivencias -que
es una palabra inventada por Ortega y Gasset y que según el María Moliner es
algo que has vivido y que ha contribuido a formar tu personalidad-, otros
nacieron por encargo, en algún taller de escritura, para presentar a un
concurso…, hay otros que se inspiran en personas que me rodean o son el
resultado de una labor de collage», expuso.
La autora, licenciada en Psicología por la Universidad
Complutense y directora de un centro de Educación Infantil que depende del
Ayuntamiento de Gijón, se refirió a la fotografía que ilustra la portada de su
nuevo libro, obra de Carlos Nebot. Retrata las piernas, en zapatillas y con
varices, de una mujer mayor. Curiosamente, comentó, en su novela «Mantis»
también recurrió a la imagen de unas piernas femeninas, aunque aquellas
pertenecían a una joven. Alguien, contó, le llamó la atención sobre esa
coincidencia y ella reconoció que debe tener cierta «obsesión por las piernas».
«Una pierna o un pie de mujer dicen mucho», hizo notar.En el transcurso de su
intervención, que acabó con la lectura de uno de los capítulos de «El corredor
vacío y otros relatos», manifestó su admiración por Virginia Wolf, que, dijo,
«forma parte de mi Olimpo de escritores». El libro, al igual que su novela de
debutante, se abre con una cita de la inglesa. Con «Mantis» mantiene cierto
nexo de unión, por antagonismo, a través de la protagonista del último relato.
Es el que da título al libro y el que empezó pretendiendo convertirse en novela
y se quedó en una narración corta.
A %d blogueros les gusta esto: