Portada de la novela.
En su doble papel de autor y personaje, Luis Arias se
convierte en su última novela en Lorenzo, profesor y aspirante a escritor de
una «novela del yo». Destino azaroso que gira en torno a un objeto, unas gafas
de sol cuyo hechizo sobre Lorenzo dan titulo a la obra: de la claridad a la
profundidad, de la gozosa a la pudorosa penumbra (ahí está María Zambrano). Un
vestido rojo cereza, un libro desgastado de poesía de Pedro Salinas, una piel
blanquísima? sumergen a Lorenzo -Luis en su peripecia de amores «épicos y
liricos», pesadumbres, dramas y gozos, desgarro y dolor. Santander, La Coruña,
Ávila, El Escorial, fondos geográficos que abarcan de Felipe a Felipe, del
Austria al de Sevilla, pasando por La Gloriosa, la generación del 98, la
Segunda Republica, por reyezuelos y dictadores, por escritores, pensadores y
artistas. Novela de amor y desamor, de esperanzas, de trágicas esperanzas.
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