Noticia en La Nueva España.

Jesús González, cirujano y director del Centro Médico de
Asturias, presentó ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA su
última novela, titulada «Cuando se congele el infierno», dedicada a la
escultora francesa Camille Claudel, colaboradora y amante de Auguste Rodin. «He
intentado colocarme tras los ojos de Camille para escribir esta novela y
describir cómo veía la vida, desde que nació hasta que murió en un manicomio»,
contó ayer, durante el acto en el que intervino el periodista y escritor Juan
de Lillo, la profesora de Arte de la Universidad de Oviedo Ana María Fernández
y Marta Magadán, de Septem Ediciones, que ha publicado el libro.
«Un libro es un mundo incógnito», comentó González al
reflexionar sobre su iniciación a la lectura y antes de desvelar el origen de
su vocación literaria. Fue un viaje a a Burundi, contó, que inspiró su primer
libro, «Secretos que me visitaron en octubre».
El médico y novelista se refirió de pasada al contexto
literario actual: «En los tiempos que corren, es muy difícil para los
escritores publicar y para los editores es muy difícil vender», y en una larga
lista de agradecimientos incluyó al escultor Vicente Santarúa, que le ofreció
su asesoramiento.
De Lillo incluyó a Jesús Gonzáléz en la Categoría de «médicos
humanistas» y lo comparó, salvando las distancias, con personalidades como
Gregorio Marañon.
El escritor reconoce en «Cuando se congele el infierno» una
novela «bien construida y trabajada», «sugerente y brillante» y con «buen equilibrio
en el ritmo».
«Nadie está tan implicado en el cuidado de nuestro cuerpo
como los están los médicos», manifestó y hablo del conocimiento de la
naturaleza de sus congéneres que otorga «el permanente contacto del médico con
la humanidad doliente».
De Lillo reveló que ya había leído la novela de Jesús
González hace varios años, cuando su autor la presentó al premio internacional
de novela «Emilio Alarcos» y qlled6 entre las obras finalistas.
Ana María Fernández, profesora de Arte, se detuvo a analizar
los múltiples aspectos que trata la narración de González. «Retrata los
círculos parisinos de antaño». especificó, y plantea «una reflexión sobre el
papel de la mujer en el escenario artístico de entre los siglos XIX YXX».
«Cuando se congele el infierno», añadió la historiadora, se
apoya en las relaciones entre parejas para reconstruir el París de ese período.
describe las relaciones entre los discípulos y los maestros, la actividad de
los talleres artísticos y expone cómo se desarrolla conceptualmente la obra de
arte.
En cuando al libro de Jesús González, Ana María Fernández
afirmó que «es su novela mejor construida» con «un argumento muy claro». «La
literatura sólo llega a ser verdadero arte cuando llega al lector, dijo, y en
ese sentido «Cuando el infierno se congele» consigue el objetivo de comunicar
sentimientos y emociones.
A %d blogueros les gusta esto: