Rafael González Crespo, Iglesias Caunedo
y Marta Magadán, ayer, en el Club Prensa Asturiana.

Rafael González Crespo
(Santander,1947), militar, escritor y ex delegado de Defensa en Asturias,

presentó ayer en el Club Prensa Asturiana de La Nueva España, acompañado del
alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, y su editora, Marta Magadán, de
Septem Ediciones, su nuevo libro, «Cambio hoz y martillo por 4×4 con lunas tintadas», segundo volumen de sus libros de viaje sobre la antigua URSS que
viene a continuar «El lado cálido de la guerra fría».

Ahora, dijo el autor, aquí se ha
propuesto explicar «cómo es esta gente». «Y son gente normal, igual que
nosotros, como en los años cincuenta, porque han llegado al consumismo
cincuenta años después». Por eso González Crespo citó situaciones en Rusia
similares a las que se podían vivir en España «cuando los transistores venían
de Andorra y las medias de cristal de París». «Ahora en Rusia son los iPhone»,
concluyó. El autor no se entretuvo mucho
más en desmenuzar el libro. Ironizó, sí, con la condición de «gente fría» que
se le aplica a este pueblo.
«A veinticinco grados bajo cero,
con los pelillos de las cejas congelados, lo que no van a hacer es pararse por
la calle a preguntarte que tal está tu hija. Pero en sus casas son muy salaos.
Y nos quieren tanto…». Rafael González Crespo ve aquí a los rusos también
como «un pueblo meridional al que un extraño maleficio los ha dejado anclados
para siempre en el Norte». El autor explicó que lo mejor que se podía hacer con
el libro era comprarlo, y lo segundo, leerlo, «a ver qué cosas nos cuenta
Rafa». Agradeció la presencia de público y autoridades en su presentación que,
confesó, le había curado las heridas a su ego literario, dañado cuando firmó en
la feria de Madrid, solo entre grandes autores, y sólo se le acercaban los que
no querían hacer cola y compraban los libros como quien va a la carnicería.
Su último deseo fue que estas
presentaciones vayan en aumento y la próxima sea en el Tartiere, en el descanso
de un Oviedo-Real Madrid después de haber regresado a Primera División. Antes
le había dicho al Alcalde «este año ascendemos». Caunedo lo presentó como un
escritor cuyas raíces se hunden en la obra de autores como Julio Veme, y cuyo
amor por Rusia lo emparenta con la gran literatura. Y señalo que cuando Rafael le
dijo el título del libro, «Cambio hoz y martillo por 4×4 con lunas tintadas»,
tuvó un gran interés por leer el libro.
Luego citó parte del contenido
del volumen, las similitudes con la España de la posguerra, y concluyó que este
«Cambio hoz y martillo por 4×4 con lunas tintadas» es «un libro entrañable sobre
un pueblo entrañable». Felicito a Septem Ediciones por haber apoyado a este autor
tan querido publicando este libro y también su primera obra sobre Rusia, «El lado cálido de la guerra fría. Asalto al Cáucaso».
En la presentación del acto, la
editora de Septem Ediciones Marta Magadán agradecio al Alcalde su presencia en
el Club Prensa Asturiana para la presentación y su «mano abierta, tendida y
generosa que se presta a apoyar la cultura». Magadán también tuvo palabras de
agradecimiento y felicitación para el Club Prensa Asturiana de La Nueva España
en su 25.º aniversario, foro de debate para el que deseó «otros 25 años más
apostando por la cultura». La editora expusó que si en la primera obra, quedó muy claro el dominio y maestría de Rafael
en los asuntos rusos, en esta segunda obra queda más que patente su vínculo
emocional con un pueblo al que encuentra un gran parecido psicosocial al
nuestro. Explicó que a lo largo del texto Rafael traza una aventura de equipo
con un objetivo solidario, un ejercicio de amor antropológico, cada vez más
raro en nuestra sociedad. Y en ese devenir de acontecimientos, pasan mil cosas:
buenas, malas, de risa, de miedo, para sentirse orgulloso, para sentirse
indignado, en fin: una montaña rusa, literal, de sensaciones que quien se
acerque a la obra no va a dejar de experimentar.
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