Marta Magadán y Saúl Fernández.
El Plaza de Avilés acogió ayer una nueva tertulia de “Los Lunes
Hay Plaza” que organiza, cada mes, Septem Ediciones en la Villa del Adelantado.
Este mes la tertulia tenía como título “Paseando por Venecia” y como invitado
al escritor y periodista Saúl Fernández que presentó su última novela “El menú de un día raro”. Durante más de una hora Saúl converso con la editora
Marta Magadán sobre Venecia y la novela, ante una sala abarrotada.
Una novela que, según confesó el autor, comenzó a escribir
hace más de dos años al finalizar un viaje por Italia en una localidad de las
afueras de Pisa llamada Ospedaletto. Una novela ambientada en la cinematográfica
y literaria Venecia. Ciudad a la que llegan desde Oviedo una pareja: Pablo
Vázquez y Victoria Río que deciden reinventar su historia en común en la ciudad
de los canales. Él es violinista de la Sinfónica de Asturias; ella, periodista
transformada en gestora cultural. Los dos son pareja desde hace un año. Una
noche escuchan el plan que cambiará sus vidas: un crimen en las escaleras de la
Fenice sacudirá, como un terremoto, su futuro. Con este argumento de “El menú de un día raro“, Saúl Fernández (Madrid, 1974) se adentra en su nuevo
trabjo, que presentó ayer en el Plazas de Avilés la que es su última novela.
“Sí que hay menús que se atragantan, como les ocurrió a Pablo y Victoria.
Ven un asesinato cuando ellos están intentando recomponer su relación”,
apunta el autor. Ambos ven en Venecia el escenario idílico para recomponer una
relación en horas bajas. “Llevan un año feliz pero son conscientes de que
esa felicidad no es más que un escenario. Necesitan cambiar de teatro para ver
si la función que representan todos los días en su casa es la óptima. Y deciden
marchar a Venecia, que es el escenario más precioso del mundo. Allí se
enfrentan a un elemento que no conocían: en una cena en una trattoría escuchan
una conversación en la que se plantea un asesinato y en vez de denunciarlo
deciden ir a verlo. El plan del asesinato se desarrolla en uno de los
escenarios más importantes del mundo, en La Fenice de Venecia”, prosigue
Fernández.
La curiosidad y el ansia de aventura de ambos les lleva a
acudir al supuesto escenario del crimen en vez de denunciarlo a las fuerzas de
seguridad, una “curiosidad que consigue unirlos aún más”.
Fernández es un periodista que escribe novelas. “Me
aporta una manera de organizar mi pensamiento, curiosamente narrar ficción
requiere de mucho tiempo del que carecemos normalmente. Es una manera de
estructurar mi pensamiento, de organizarme a mí mismo”, explica.

Esta es su séptima publicación pese al complicado acceso al
mundo editorial. “Siempre he dicho que soy un escritor de culto. Dadas las
circunstancias, creo que seguir publicando y que los editores confíen en mis
historias es un éxito. Y cuantos más lectores confíen en mí y mejor se lo pasen
leyéndome, mucho mejor: algún día dejaré de ser un escritor de culto, el deseo
de todo escritor”, reconoce con humor. Entre manos tiene ya su octavo
trabajo, que espera vez la luz en tres años.

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