Iván de Santiago y Marta Magadán

La cafetería Nuevo Ayala de Oviedo acogió en la tarde de
ayer el “Cofee and books” con Iván de Santiago que dialogo, durante una hora,
con la editora de Septem, Marta Magadán sobre su nueva novela “37 horas de mayo”.

De Santiago novela en su libro el Asalto al Banco Central de
Barcelona el 23 de mayo de 1981, donde un grupo de 18 atracadores entraron en
el edificio y retuvieron a más de 300 rehenes. El fin de semana del 23 y 24 de
mayo de 1981, justo tres meses después de que el golpe de Estado fracasase,
once personas atracaron la sede del Banco Central en la plaza de Catalunya de
Barcelona. En principio, se trataba de delincuentes comunes. Dentro del banco
había 600 millones de pesetas. El robo se complicó y la policía rodeó a los
asaltantes, que sorprendieron al país con sus exigencias para liberar a las 263
personas que habían tomado como rehenes dentro: que todos los inculpados en el
23-F, con Antonio Tejero al frente, salieran de la cárcel y se subieran a un
avión rumbo a Argentina que los distancie suficiente de la justicia española.
Conforme pasaron las horas de encierro, también pidieron comida, vino, heroína
y televisiones. Ese episodio extraño, que duró un angustioso día y medio, que
movilizó a 1.340 agentes, y que resultó tan desconcertante como a la postre
poco documentado, es el que ha investigado el Iván de Santiago  en su novela, ’37 horas de mayo’.
“Se ha escrito muy poco del caso, solo dos libros, así que
hay muchísimas teorías de la conspiración, hasta el punto de que tienes que
dejar de leer si quieres ser objetivo. Pero, dos generaciones después, nadie
sabe qué pasó en realidad”, subrayó el autor.
De Santiago expuso una duda principal que convierte la
historia en atractiva y que propicia un reguero de otros pequeños interrogantes
igual de sugerentes. Si los atracadores eran en verdad “poco menos que una
banda de yonquis de farmacia”, que luego se hicieron pasar por ultraderechistas
(según formalizó la versión oficial), ¿cómo dispusieron de una infraestructura
y unos medios que pusieron en jaque a todas las fuerzas de seguridad nacionales?
¿Cómo fueron capaces los asaltantes de construir un túnel subterráneo, desde la
cámara acorazada hasta las cloacas, por donde pensaban escapar? ¿Cómo
organizaron un golpe de ese calibre, quién les financió? ¿Por qué comparecieron
en el lugar de los hechos de inmediato el ministro de Interior y el jefe de la
Guardia Civil? Y, por encima de todo, ¿por qué José Juan Martínez Gómez, alias
‘El Rubio’, un electricista almeriense que entonces contaba 25 años y que
lideró el atraco, entró en la comisaría asegurando que les habían contratado
para robar los papeles secretos del 23-F, supuestamente depositados en el
banco, y salió después rumbo a la trena sosteniendo que su botín real era la
millonada custodiada en la caja fuerte?
El acto comenzó pasadas las ocho y media de la tarde ante una
cafetería que se quedo pequeña ante el numeroso público que se dio cita. Entre
los asistentes numerosas caras conocidas de la sociedad ovetense, entre otros,
el exconsejero de hacienda del Principado, Antonio Checa; los concejales Gerardo
Antuña y Roberto Sánchez Ramos; exconcejales como Carlos Fernández Llaneza; la
periodista Carmen Casal; escritores, representantes de la Universidad y del
mundo de la empresa… Al final del acto, De Santiago firmo numerosos ejemplares
de su novela.
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