Aurora García Rivas.
Aurora García Rivas se sumerge en su nueva novela en la vida de Catalina de Santisso, una mujer de clase noble que vivió en el siglo XVI y cuya vida estuvo muy ligada a San Tirso de Abres, a pesar de que es prácticamente una desconocida a orillas del Eo. La escritora santirseña, que alcanza su trabajo número diecisiete, está viviendo su mejor momento literario tras el éxito registrado con la novela anterior, “Vía muerta”, ambientada en la comarca asturgalaica y que tiene como hilo conductor el antiguo tren minero de Vilaodrid a Ribadeo. El libro “Catalina de Santisso” se presentará el sábado 1 de agosto, a las ocho de la tarde, en la casona santirseña de Amaído y el domingo 2 de agosto, a las 12.30, en el salón de plenos de Taramundi.
-¿Se esperaba el éxito de “Vía muerta”?
-Cuando escribo nunca espero nada, soy muy pragmática, sé donde estoy y no tengo sueños de grandeza. Pero la verdad es que gustó mucho y la novela se agotó en tres meses. Es una novela fácil de leer, que te engancha y, de hecho, voy por la mitad de la segunda parte. Todo el mundo me animaba y la verdad es
que quedaron personajes descolgados que ponen fácil continuarla.
-¿Tenía pensada una segunda parte o es fruto del éxito?
-La verdad es que se me había pasado por la cabeza continuarla, pero suelen aburrirme las cosas enseguiday lo descarté. Sin embargo, en este caso empecé con ello y la verdad es que me lo estoy pasando pipa. Creo que en un año y medio podría estar lista.
-¿Le hace más ilusión el éxito por ser una novela ambientada en su tierra?
-La verdad es que todo lo escribo con los cinco sentidos y trato de añadirle el sentido común. A mi tierra le tengo un gran cariño, pero no estoy anclada en ella y, de
hecho, en mis libros he mandado fuera a los personajes. Creo que es importante tener una visión universal.
-“Catalina de Santisso” es su cuarta novela, pero la primera histórica ¿Cómo llegó al personaje?
-Sabía que en San Tirso había una leyenda que se llamba “A dona das Torres”, pero nada más. Un día, hablando con Jesús Ferreiro, exalcalde de San Tirso, me empezó a contar más cosas y me di cuenta de que era un temazo.
Empecé a meterme en la historia y a investigar sobre el personaje, del que se sabe poco. La novela tiene una gran cantidad de trabajo detrás por la investigación bestial que tuve que hacer sobre el
personaje, y también sobre la época del Renacimiento, de la que sabía muy poco.
-¿Se siente satisfecha con el resultado?
-Estoy contenta, es una novela muy cuajada y resucita un personaje que estaba en el olvido. Catalina de Santisso fue una mujer maltratada desde todos los puntos de vista y
por eso dedico la novela a todas las mujeres que fueron y siguen siendo maltratadas y asesinadas. Los ocho años que estuvo casada con Vasco das Seixas vivió una auténtica tortura hasta que la asesinó. Es una novela muy trágica y dura. En ese sentido, han pasado siglos, pero las mujeres seguimos como estábamos.
-¿No ve avances?
-La verdad es que no, la mujer tiene más libertad e independencia pero la siguen asesinando igual. Es un problema tan viejo como la humanidad y afecta a todas las culturas.
-¿San Tirso debería recuperar la figura de Catalina?
-Me gustaría mucho, creo que San Tirso debería rendirle tributo por lo que representó como ejemplo de mujer maltratada. No era de San Tirso, no estoy segura porque encontré pocos datos, pero creo que es posible que naciese en Santiago y que pasase temporadas en San Tirso. Además, el padre de Catalina, Sancho Lope de Santisso, tuvo mucho que decir en la unificación de lo que hoy es el concejo, pues en el siglo XVI animó a los vasallos a que compraran la parte del territorio que se encontraban en manos del monasterio de Meira.
-Medio año después de la presentación de “Vía muerta” sale a la venta “Catalina de Santisso”. ¿Se puede decir que está viviendo un buen momento literario?
-En cierto modo sí que estoy en mi mejor momento, pero es verdad que desde que empecé en serio con esto, en 2001, he estado siempre en la brecha. El primer recuerdo de escribir es de los 8 años y con 16 gané un premio de poesía. Por circunstancias de la vida la cosa quedó así, hasta que me planteé aprender; eso no quiere decir que ya sepa. Lo único que quiero es ser feliz con lo que hago, y escribiendo lo soy.
Fuente: La Nueva España
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