Patricia Serna.

Patricia Serna bilbaína y residente en Asturias desde hace años, acaba de publicar su primer libro “Colaterales” Periodista experta en Comunicación en
Empresas e Instituciones que tiene una larga trayectoria profesional tanto como asesora de comunicación en entidades políticas y en organismos públicos y privados, así como, en medios digitales, prensa escrita y radio. Durante seis años fue directora de producción y presentadora del programa radiofónico La Buena Tarde, en RTPA. “Colaterales” es su primer libro de relatos.  

¿Por qué, para qué y para quién escribe Patricia Serna?
Por necesidad de entender el mundo en el que vivo, para aportar mi granito de arena en su comprensión y para cualquier persona corriente que tenga esa misma necesidad o simplemente, le guste leer historias. “Colaterales” además es mi personal demostración de amor para todas las personas que sufren las consecuencias de una situación que no han creado y de la que no son culpables. En los últimos años, nuestro país ha sido maltratado y malquerido en todos los aspectos imaginables. La brecha entre los que tienen mucho y los que tienen poco es cada vez más amplia, y la clase media, trabajadora, vive al borde de un abismo que les desconcierta y que hace pocos años, ni imaginaban. Y además, nos mienten diciendo que es imprescindible que soportemos lo intolerable.
Estos personajes son mis conciudadanos, mis vecinos, mis amigos, cualquiera de nosotros. Son relatos de ficción, basados en lo que veo, leo, en mi propia experiencia personal y profesional. Pero
también son absolutamente reales. Y son un puñado de personajes, pero representan a millones a los que quería demostrar empatía, la misma que no sienten quienes nos desprecian y maltratan desde las
alturas.
¿Cómo descubriste tu vocación?
Mi primera vocación fue leer. De niña era muy “leona”, leía todo lo que caía en mis manos, todos los libros que estaban a mi alcance, fueran o no fuera para mi edad.
Igual me fascinaban las aventuras de Tintín y de Zipi y Zape que los asesinatos de Agatha Christie, Los viajes de Gulliver, La Celestina, La familia de Pascual Duarte o La peste de Camus. Fui
una adolescente que disfrutaba leyendo El Quijote, La metamorfosis de Kafka, A sangre fría de Capote, a Bukowski a Edgar Allan Poe. También me encantaba el cine, me gustaba cualquier historia que me abrieran los ojos a otros mundos, a otras realidades. Después de eso, supongo que dedicarme al oficio de escribir, en mi caso al periodismo, era el paso natural.
 
¿Qué significa para ti escribir?
Expresar mi propia manera de ver el mundo e intentar trasmitírsela a los demás con emoción. En una palabra: comunicar.
 
¿Cuáles son los escritores u obras que siempre te acompañan?
Mentalmente, muchos. Unamuno, Pérez Galdós, García Lorca, Miguel Hernández, Valle Inclán, Ángel González, Saramago, Dostoyevski, Tolstoi , Oscar Wilde, Galeano… Me fascinan los libros de Stefan Zweig y me sigue asombrando la capacidad narrativa de Dickens. Y García Márquez, su obra literaria y especialmente la periodística. La primera presentación de “Colaterales” la organizó la editorial en el Café de Macondo, en Gijón, me pareció el lugar perfecto. También leo muchos libros sobre política, sociología… Físicamente, siempre llevo conmigo un pequeño librito, los Poemas Lisiados de Jorge Riechmann.
 
¿Qué tipo de libros vuelves siempre a releer?
Muchos. Pero por concretar, no me canso de releer a Jane Austin y a las hermanas Brönte, siempre encuentro alguna novedad. Su agudeza psicológica es notable y la descripción de las sociedades opresivas de su época, teniendo en cuenta el papel casi accesorio de las mujeres en aquel momento, me parecen dignas de ser resaltadas. Da cuenta de lo mucho que las mujeres hemos avanzado, pero también de lo mucho que nos queda por avanzar, puesto que ciertos aspectos no han cambiado sustancialmente a pesar del tiempo transcurrido. Además, me ayudan a viajar en el tiempo. ¿Qué más se puede pedir de un libro?
 
Cuando empezaste a escribir ¿tenías en mente modelos literarios de escritores a los que querías imitar?
Imitar no, por descontado. Pero desde luego, ojalá mis textos tuvieran una pizca de la verdad, compromiso y ternura que destilan todas las obras de Miguel Delibes. O de Rafael Chirbes, a quien tuve el privilegio de entrevistar en una ocasión. Grandes maestros, imposible imitarles o acercarse a su excelencia. Ni lo intento.
 
¿Tienes alguna manía a la hora de escribir? ¿Alguna rutina establecida o te apoyas en la inspiración del momento? 
Manías, no creo. Antes de escribir pienso mucho, eso sí, doy muchas vueltas a la idea hasta que la tengo definida en mi mente. Normalmente ya sé el final cuando empiezo con una historia. Entonces, me siento a escribirla. El resto es rutina. Y eso sí, siempre llevo una pequeña libreta a todas partes para apuntar ideas. Deformación profesional, no es nada fuera de lo normal.
 
¿En qué género te sientes más cómoda escribiendo?
Profesionalmente, a lo largo de casi 30 años, he escrito reportajes, entrevistas, guiones, discursos, publicidad, planes de comunicación… Miles de textos, de todo un poco. Si de libros hablamos, me siento cómoda en la narrativa. Pero admiro profundamente a los poetas, me parece el género literario más difícil de todos.
 
¿Vives la soledad del escritor? ¿Necesitas compartir lo que escribes con alguien, grupos o tertulias literarias, familiares, amigos…?
Trabajar en soledad y en silencio resulta muy fructífero, al menos para mí. Comparto mis textos ya terminados sólo con mi familia. Y en el caso de “Colaterales”, con la buena gente de Septem Ediciones, Jesús Rivas y Marta Magadán, personas cariñosas, tenaces y con mucho talento.
 
¿Alguna vez te has sentido bloqueada? Si la respuesta es sí ¿Cómo lo has superado?
Si, alguno de los relatos de Colaterales me ha costado más que otro. Buscaba un cierto tono, una cierta cadencia que no acababa de aparecer. Cada personaje necesitaba su propia voz, su propio ritmo. Lo he superado desconectando, pensando o haciendo otra cosa y volviendo a empezar. Es un truco simple que funciona a la hora de escribir o para cualquier otro bloqueo.
 
¿Cuál es la frase o párrafo que más te ha dolido suprimir en alguno de tus escritos?
De este libro de relatos, ninguno. Si lo he suprimido, sería por algo, no soy dada a los arrepentimientos en ningún ámbito.
 
¿Aceptas la crítica? ¿Cómo te afecta en tu siguiente trabajo?
¡¡¡Qué remedio¡¡¡ Soy firme defensora de la libertad de expresión, así que todo el mundo puede decir, escribir y opinar lo que le parezca conveniente. Otra cosa es que yo haga caso o no, eso depende de dónde venga la crítica. Si tiene buena intención y me ayuda a mejorar, bienvenida sea, aunque escueza. Si no, simplemente la ignoro con sentido del humor y sigo mi camino.
 
¿Qué se puede conocer de Patricia a través de Colaterales?
Mi visión personal sobre lo que algunos llaman “crisis” y que yo considero “estafa”. Y mi convencimiento de que a pesar de vivir en un mundo hiperconectado, demasiadas personas flotan en su propia isla de soledad.
 
¿Cuál es tu ambición como escritora? ¿Dónde quieres llegar?
No tengo ambiciones concretas más allá de seguir escribiendo. Nunca he planeado nada en mi vida, excepto estudiar Periodismo, quizás. En este momento estoy disfrutando mucho con haber podido publicar, un sueño que se ha cumplido. Sí además consigo que quienes lean el libro lo disfruten, se rían, se emocionen, o se vean reflejados en él, me daré por satisfecha. A partir de ahí, todo lo que venga, sea lo que sea, lo doy por bueno.
 
¿Qué consejos darías a un escritor novel con ganas de empezar a publicar?
Aunque llevo toda la vida escribiendo, este es mi primer libro publicado. Sinceramente, no me atrevo a dar consejos, ni a escritores ni a nadie. Sí creo que hay que poner pasión en lo que hacemos, intentar mejorar en lo posible y no tener miedo a equivocarse, no pasa nada. Yo intento hacerlo porque la vida es corta y con miedo y sin pasión, sería muy aburrida. Pero cada uno debe encontrar su propio camino, que no es el mismo para todos.
  
¿En qué proyectos te encuentras embarcada en este momento?
Tengo en mente y en la libreta un par de ideas para dos novelas diferentes, aún no me he decidido por ninguna. Es más: puede que se acaben convirtiendo en una sola, no lo sé todavía.
 
¿Qué piensas del libro electrónico?
Me gusta, es realmente práctico y cómodo, puedes almacenar y transportar en él mucho material. Yo lo utilizo mucho, sobre todo en los viajes. Eso sí: también llevo dos o tres en papel, que se leen de otra manera. Y además, no siempre hay un enchufe cerca. Creo que ambos soportes pueden convivir perfectamente, hay tiempo, espacio y lectores suficientes para ambos, en este aspecto, como en otros muchos de la vida, no veo la necesidad de elegir.
PERSONAL
Lugar de nacimiento: Bilbao
Profesión: Periodista, asesora de comunicación.
Tu plato favorito: Arroz negro, cualquier tipo de queso.
Libro favorito: Noticia de un secuestro
Ciudad favorita: Roma
Música: Sixto
Rodríguez, U2, Bruce, Ray Charles, Chopin, Mozart, Joe Coker, Ilegales, Antonio Vega, Caetano Veloso, Diego el Cigala (y muchos, muchos más)
Color: Todos
Frase favorita: “Temo el silencio de los buenos”

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