En el año 2000 se crea Septem Ediciones, ¿cómo y por qué surge la editorial?

Nació como una editorial de carácter universitario con la intención inicial de publicar trabajos científicos. En estos momentos hemos ampliado nuestro campo de acción a la literatura y al ensayo. Actualmente, tenemos repartidos los títulos, casi al 50%, entre la ciencia y la narrativa. Hemos apostado por nuevos valores, no sólo en la narrativa y poesía sino también en la investigación científica y el ensayo; asimismo hemos dado un paso más con la creación de un nuevo sello editorial, Coolbook, especializado en la edición de libros de bolsillo.

– ¿Cómo ve la industria editorial asturiana?

La industria editorial asturiana se encuentra en un proceso de crecimiento y de expansión. Prueba de ello es el número de editoriales que han ido surgiendo en los últimos años en Asturias. A ello, ha contribuido no sólo la mejora en los procesos de gestión de las empresas editoriales y los avances técnicos, sino también la eclosión de valores literarios autóctonos que comienzan a tener predicamento más allá de nuestras fronteras. El sector tiene que salir de Asturias. El mercado regional es muy pequeño. Tenemos que dejar a un lado la etiqueta de “editoriales regionales” para convertirnos en editoriales de referencia nacional. Se puede editar desde Asturias para el resto del país. Para nosotros lo fundamental es asistir a ferias pero se necesita apoyo institucional, dado el tamaño medio de la empresa editorial asturiana.

– ¿Qué momento vive la literatura asturiana?
La literatura asturiana vive una etapa de esplendor que quizás no está siendo suficientemente valorada. La consolidación de un grupo de editoriales en Asturias ha permitido que los autores asturianos publiquen aquí. Ante la imposibilidad de poder competir, al igual que lo hacen las “grande” editoriales, con importantes campañas de publicidad, las editoriales asturianas apostamos por catálogos exigentes y nuevos valores. Los escritores asturianos, publiquen dentro o fuera de Asturias, están haciéndose oír en el resto del país.

– ¿Cómo se ve fuera de nuestra región la literatura hecha en Asturias?
La literatura hecha en Asturias tiene un gran prestigio dentro del mundo literario español, pero quizá le falte tener mayor presencia en los medios de comunicación, tanto de Asturias cómo de fuera de la región. También la Administración tiene una parte de responsabilidad pues no ha logrado desarrollar mecanismos eficientes, como en otras Comunidades, que permitan a las bibliotecas asturianas dotarse con todos los libros publicados en Asturias. Lo mismo puedo decir con respecto a las librerías: se hecha de falta una sección o un espacio que haga visible lo que se hace en la región. Es la única manera de que no quedemos solapados, por no decir tapados, por las “grandes”. De ahí que muchos autores no lleguen a ser conocidos por los lectores asturianos, debido a esa falta de presencia visible en bibliotecas y librerías.

– Supongo que habrá mucha gente que escribe, pero ¿qué porcentaje se publica?

Saramago dijo una vez que su oficio o su arte era el más democrático puesto que cualquiera puede coger un papel en blanco y llenarlo. Pienso que hay muchos escribanos y pocos escritores. El porcentaje de lo que se publica, al menos en Septem, viene a ser el 5% de los originales que recibimos.

-Septem convoca cada año el Premio Letras de Novela Corta que se ha convertido en uno de los premios literarios más importantes en nuestra región, ¿con qué finalidad crearon este premio?

Es un Premio, que se encuentra consolidado, con un importante prestigio fuera de la región. Se convoca sin ningún tipo de ayuda, patrocinio o subvención, y persigue contribuir a la producción de novela corta escrita en castellano. Tenemos un jurado totalmente independiente que decide libremente, sin ningún tipo de sometimiento a la editorial. Sin ir más lejos, el jurado de este año, declaró desierto el V Premio. Y, cosa curiosa, hemos recibido felicitaciones en la editorial de destacados críticos literarios de importantes suplementos culturales, por actuar con valentía, no subordinando la calidad literaria a una promoción editorial con venta asegurada.

– Usted preside el Gremio de editores de Asturias, ¿qué proyectos tienen?

En estos momentos estamos elaborando varios proyectos. Hemos creado una marca-paraguas que hemos denominado Edita Asturias, para identificar nuestro producto editorial. Estamos trabajando en la preparación del Salón del Libro en Asturiano que todos los años se celebra a finales de agosto en Gijón. También estamos preparando la asistencia a varias Ferias fuera de Asturias.

– Este mes tendrá lugar una nueva edición de LibrOviedo, como editor ¿qué espera de estas ferias?

Como en años anteriores, el Gremio dispondrá de stand propio en la feria, donde se mostrarán nuestras últimas novedades editoriales. Es la forma de que el público ovetense conozca nuestras ediciones y nuestros autores, es la vía para hacernos visibles en un mercado, muchas veces fagocitado por el libro de choque que inunda las librerías y limita el espacio disponible para las editoriales independientes asturianas.

– El año pasado usted propuso una feria del libro de Asturias, ¿ve factible que se lleve a cabo esta feria?

Todo va depender de la voluntad política. Asturias tiene un gran futuro en el turismo, las TIC y la cultura. El libro y la industria editorial forma parte de la cultura, al igual que otras manifestaciones artísticas. Por tanto, no debemos olvidarnos del libro y sus creadores como motor de desarrollo y atracción de turistas. El año pasado sólo mostré la necesidad que tiene el sector de ser tenido en cuenta, no sólo cuando llega el día del libro y se hacen públicos los índices de lectura. Hay que reclamar una mayor profundización de las estrategias que se pueden desarrollar desde la Administración para apoyar el libro. Se necesita una Feria -independientemente del nombre- que incluya y no excluya, que abra espacios para editoriales, distribuidores, autores y libreros. ¿Por qué no se puede organizar una feria en Asturias como la que se hace en Madrid durante quince días? Sin embargo, lamentablemente se interpretaron mal mis palabras y más de uno pensó que quería quitarle su protagonismo, cuando todos somos actores en la misma representación. El libro es la suma de todos.

– Ya por último, ¿cuáles son los retos de las editoriales?

El primer reto es de naturaleza tecnológica: mejorar nuestros procesos internos (gestión) y externos (comercialización), así como no perder el tren de los cambios en la transmisión del conocimiento a través de nuevos soportes como es el caso del libro electrónico. Y el segundo reto es de naturaleza estratégica: consolidar la presencia en nuestros mercados y ganar otros a través de nuestra presencia en ferias e Internet. Una tarea ardua que, desde el Gremio afrontaremos con ilusión

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